Si alguna vez has abierto un tarro de laurel y has pensado que ese aroma debería poder quedarse atrapado dentro de una botella de aceite, ibas bien encaminado. Se puede hacer aceite de laurel con aceite de oliva, aunque hay un pequeño matiz que merece la pena conocer antes de llenar un recipiente de hojas y dejarlo olvidado en la despensa.
Porque el resultado que podemos preparar fácilmente en casa no es exactamente “aceite de laurel” en el sentido más estricto del término. Es un aceite de oliva aromatizado o macerado con laurel.
¿La diferencia parece pequeña? En realidad, cambia bastante las cosas.
Sí, se puede hacer aceite de laurel con aceite de oliva, pero ¿qué estamos preparando?
Cuando introducimos hojas de laurel en aceite de oliva, utilizamos el aceite como medio para recoger parte de los compuestos aromáticos de la planta.
El resultado sigue siendo fundamentalmente aceite de oliva, pero adquiere progresivamente el aroma y algunos de los matices característicos del laurel.
Es decir, estamos preparando un macerado de laurel en aceite de oliva.
Y aquí aparece una de las confusiones más frecuentes: ese producto no es igual que un aceite esencial de laurel ni tampoco que el aceite vegetal que puede obtenerse de los frutos de Laurus nobilis.
Existen diferentes productos a los que coloquialmente podemos llamar “aceite de laurel”, pero no se elaboran de la misma manera.
Tres “aceites de laurel” que no deberíamos confundir
Imagina tres botellas aparentemente parecidas sobre una mesa. Las tres pueden llevar la palabra laurel, pero lo que contienen es bastante diferente.
Aceite de oliva macerado con laurel
Es el que podemos preparar fácilmente en casa.
Utilizamos aceite de oliva como base y hojas de laurel para aromatizarlo. Es probablemente la opción que buscas si has llegado hasta aquí preguntándote cómo hacer aceite de laurel con aceite de oliva.
Aceite esencial de laurel
Es un producto mucho más concentrado que se obtiene mediante procesos como la destilación, no dejando simplemente unas hojas dentro de aceite.
El aceite esencial contiene fundamentalmente los compuestos volátiles de la planta y, precisamente por su concentración, no debe utilizarse como si fuese un aceite de cocina casero.
Aceite obtenido de las bayas de laurel
Los frutos del laurel contienen también una fracción grasa de la que puede obtenerse un aceite vegetal mediante procesos de extracción.
Por tanto, dejar unas hojas de laurel dentro de una botella de AOVE no reproduce ninguno de estos procesos.
Ahora que sabemos exactamente qué vamos a preparar, podemos ir a la cocina.
¿Por qué utilizar aceite de oliva como base?
Podríamos utilizar distintos aceites vegetales para realizar una maceración, pero el aceite de oliva tiene una ventaja evidente: además de servir de base, aporta su propio aroma, sabor y personalidad.
Aquí merece la pena elegir bien.
Si utilizas un aceite de oliva virgen extra especialmente intenso, con notas verdes, amargas o picantes muy marcadas, tendrá bastante protagonismo en el resultado final. Si lo que quieres es percibir claramente el laurel, puedes elegir un aceite equilibrado que permita distinguir ambos sabores.
No existe una única combinación correcta.
De hecho, esa es parte de la gracia de preparar un aceite aromatizado: encontrar el equilibrio entre el carácter del AOVE y el ingrediente que utilizamos para aromatizarlo.
Antes de empezar: mejor laurel seco que fresco
Aquí llegamos a un punto que muchas recetas caseras pasan demasiado rápido.
Una bonita botella llena de aceite y hojas recién cortadas puede resultar muy apetecible. Desde el punto de vista de la conservación, sin embargo, introducir hierbas frescas en aceite y dejarlas a temperatura ambiente no es una buena idea.
Las hierbas frescas contienen agua. Los alimentos poco ácidos conservados en aceite pueden generar un entorno sin oxígeno favorable para el desarrollo de determinados microorganismos si se dan las condiciones adecuadas.
Por eso, para una preparación doméstica sencilla resulta mucho más prudente utilizar hojas de laurel completamente secas.
No hablamos de una hoja fresca que hemos dejado unas horas sobre la encimera, sino de laurel realmente deshidratado.
Si compras las hojas ya secas para uso culinario, este punto resulta mucho más sencillo.
Cómo hacer aceite de laurel con aceite de oliva en casa
Para una primera prueba no necesitas preparar una garrafa. De hecho, tiene bastante más sentido empezar con una cantidad pequeña y comprobar si realmente te gusta la intensidad que aporta el laurel.
Puedes comenzar con:
- 250 ml de aceite de oliva virgen extra.
- 4 o 5 hojas de laurel completamente secas.
- Un recipiente de vidrio limpio, desinfectado y completamente seco.
La cantidad de laurel no pretende ser una fórmula exacta. Es un punto de partida para preparar una botella pequeña que después podrás adaptar a tu gusto.
1. Comprueba que el recipiente esté totalmente seco
No basta con lavar bien el tarro o la botella.
Después del lavado debe secarse completamente. Introducir agua accidentalmente en un aceite aromatizado es justamente lo que queremos evitar.
2. Revisa las hojas de laurel
Deben estar secas, limpias y sin señales de humedad, manchas o moho.
Puedes romperlas ligeramente con las manos para aumentar la superficie que entra en contacto con el aceite, pero no es necesario convertirlas en pequeños fragmentos. Cuanto más las tritures, más complicado será después filtrar el aceite.
3. Añade el aceite de oliva
Introduce el laurel en el recipiente y cubre completamente las hojas con aceite de oliva virgen extra.
Cierra el recipiente y evita abrirlo continuamente “para comprobar cómo va”. La paciencia también forma parte de la receta.
4. Deja que el laurel vaya aportando aroma
El sabor no aparecerá de repente.
A medida que pasan los días, el aceite irá adquiriendo el perfume característico del laurel. Puedes probar una pequeña cantidad periódicamente y decidir en qué momento la intensidad te resulta agradable.
No existe obligación de conseguir un sabor muy intenso. De hecho, un buen aceite aromatizado debería permitir reconocer tanto el ingrediente añadido como el propio AOVE.
5. Filtra cuando alcance el punto que buscas
Cuando estés satisfecho con el aroma, puedes retirar las hojas utilizando un colador completamente seco y pasar el aceite a otro recipiente limpio.
Así evitas que la intensidad siga aumentando y consigues una botella más cómoda de utilizar en la cocina.
¿Cuánto tiempo hay que dejar el laurel en aceite?
Aquí conviene escapar de esas recetas de Internet que prometen una cifra exacta como si el laurel llevase cronómetro.
El resultado depende de varios factores: cantidad de hojas, grado de secado, temperatura y características del propio aceite.
Lo más práctico es probar el aceite durante el proceso.
Buscamos que el laurel se perciba, no que convierta cualquier plato en una infusión líquida.
Empieza con una elaboración pequeña. Cuando encuentres la proporción y el tiempo que te gustan, podrás repetirla con mucha más precisión.
Cómo conservar el aceite de oliva con laurel
Si se trata de un aceite destinado al consumo, la seguridad debe estar por encima de conseguir una botella bonita para dejar meses sobre la encimera.
Las recomendaciones de seguridad alimentaria establecen diferencias importantes dependiendo de si se utilizan hierbas frescas o secas. Con hierbas frescas, la presencia de humedad obliga a extremar especialmente las precauciones.
Para una preparación doméstica como esta:
- Utiliza únicamente laurel completamente seco.
- Trabaja con recipientes limpios y sin humedad.
- Prepara cantidades pequeñas.
- Mantén el aceite protegido de la luz y del calor.
- Si tienes dudas sobre si las hojas estaban totalmente secas, conserva la mezcla en el frigorífico y evita almacenarla durante largos periodos.
- Desecha el producto ante cualquier signo extraño y nunca pruebes un aceite que te genere dudas.
Además, recuerda que el AOVE puede enturbiarse o solidificarse parcialmente cuando se guarda en frío. Eso, por sí solo, no significa que se haya estropeado.
¿A qué sabe el aceite de oliva con laurel?
Aquí empieza la parte divertida.
El laurel tiene un aroma profundo, herbal y ligeramente balsámico. Estamos acostumbrados a encontrarlo en guisos de cocción lenta y quizá por eso, cuando aparece en un aceite, inmediatamente recuerda a platos de cuchara y cocina tradicional.
Pero no hace falta utilizarlo solamente para preparar un estofado.
Un aceite aromatizado con laurel puede servir para dar un matiz diferente a recetas muy sencillas.
Ideas para utilizar el aceite de laurel en la cocina
Antes de echar un buen chorro sobre cualquier plato, empieza con poca cantidad. El objetivo es aportar un fondo aromático, no conseguir que todo sepa únicamente a laurel.
Puedes probarlo:
- Sobre unas patatas asadas recién salidas del horno.
- En legumbres y guisos, añadido al final.
- Para terminar unas verduras asadas.
- En una tostada con tomate.
- Sobre determinados pescados al horno.
- En marinados para carnes.
- Como parte de un aliño para verduras o ensaladas templadas.
- Sobre una crema de verduras justo antes de servirla.
También puedes utilizarlo para terminar un plato en el que normalmente añadirías una hoja de laurel durante la cocción y comprobar cómo cambia la experiencia.
Aquí no hay una regla cerrada. Parte del interés está precisamente en experimentar con pequeñas cantidades.
¿Podemos utilizar laurel fresco si acabamos de cogerlo?
Para un aceite que va a consumirse, no recomendamos simplemente introducir hojas frescas en AOVE y almacenar después la botella a temperatura ambiente.
El problema no es que el laurel sea una planta peligrosa por sí misma, sino la humedad que incorporamos a un medio sin oxígeno como el aceite.
Las recomendaciones de conservación doméstica para aceites infusionados con hierbas frescas son mucho más restrictivas cuando no se ha aplicado un método de conservación validado.
Así que, para esta receta, hay una norma muy fácil de recordar:
Hoja seca y recipiente seco.
Dos detalles poco fotogénicos, pero bastante más importantes que utilizar una botella bonita.
¿Y si queremos preparar aceite de laurel para la piel o el cabello?
También podemos encontrar recetas caseras que maceran laurel en aceite de oliva pensando en un uso cosmético.
En ese caso sigue siendo importante entender qué estamos preparando: un macerado vegetal cuya base es aceite de oliva, no un aceite esencial de laurel.
Tampoco deberíamos trasladar automáticamente al producto casero todas las propiedades que encontremos atribuidas al aceite esencial o a extractos de Laurus nobilis. Su composición y concentración son diferentes.
Si la finalidad es cosmética, especialmente en personas con piel sensible, alergias o problemas dermatológicos, lo prudente es comprobar primero la tolerancia en una zona pequeña y consultar con un profesional ante cualquier duda.
Entonces, ¿se puede hacer aceite de laurel con aceite de oliva?
Sí, se puede hacer aceite de laurel con aceite de oliva.
Y además puede ser una forma interesante de descubrir otra manera de utilizar el AOVE.
Pero técnicamente estaremos preparando un aceite de oliva aromatizado o macerado con laurel, y no un aceite esencial ni el aceite vegetal extraído directamente del fruto del laurel.
Utiliza hojas completamente secas, empieza con poca cantidad y deja que sea tu paladar el que decida cuánto laurel necesita la botella.
A veces no hace falta una receta complicada para encontrar un uso nuevo a un ingrediente de siempre: bastan unas hojas, un buen aceite de oliva virgen extra y un poco de curiosidad.
Y si te gusta experimentar con sabores diferentes, también puedes descubrir cómo hacer aceite picante con guindillas secas y seguir sacando partido al AOVE de formas distintas.